Ana María Stuven se convirtió en la segunda mujer en obtener el galardón. A lo largo de su carrera ha contribuido de manera sustantiva a visibilizar el rol de las mujeres en la historiografía local, convirtiéndose en una de las referentes de la historia de género al estudiar los diversos modos en que las mujeres han logrado incidir en lo público.
Con un llamado a ejercer el periodismo con rigurosidad, pensamiento crítico y compromiso con la democracia, la ceremonia relevó el valor del reporteo, la contextualización y el criterio profesional frente a los desafíos de un escenario marcado por la irrupción de la Inteligencia Artificial y la velocidad de la información.