Ir al contenido
Universidad de Chile

Experto en Comunicación y Política

Profesor Jean Mouchon visita el ICEI

Profesor Jean Mouchon visita el ICEI

En el marco de la VI Escuela Chile Francia, este reputado académico e investigador francés se reunirá con representantes estudiantiles de la Universidad de Chile a objeto de analizar el movimiento estudiantil en un contexto de crisis de representatividad y alta desafección hacia los partidos políticos tradicionales.

El politólogo francés Jean Mouchon, experto en Comunicación y Política, investigador, Doctor en Lingüística y profesor en ciencias de la Comunicación de la Universidad de Paris X - Nanterre, participará en un foro de conversación con representantes de la FECh y del Centro de Estudiantes de la Comunicación (CECO), encuentro a desarrollarse este jueves a las 18:00 horas en el auditorio Jorge Müller del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, ICEI.

El objetivo de este foro es analizar las distintas aristas del movimiento estudiantil y la demanda de la ciudadanía por una educación de calidad, laica y gratuita. Este experto en Comunicación y Política llegó a nuestro país para participar como panelista en la VI Escuela Chile Francia, Cátedra Michel Foucault, organizada en conjunto por la Universidad de Chile y la embajada de Francia, encuentro que en esta ocasión lleva por título "La Emergencia de la Ciudadanía: Democracia, Poder y Conflicto".

Actualmente se desempeña como director del Centro de la Información Especializada y Mediación de Saberes y como director del Master en Ciencias de la Información y la Comunicación en las universidades de Paris X y XIII. Su obra más conocida y comentada es "Política y Medios, los poderes bajo influencia" (1999). Sus reflexiones apuntan a la mediatización y proliferación de otros canales informativos que brinda el avance tecnológico y a la creciente desafección del público occidental por las tradicionales "estructuras de compromiso", tales como partidos políticos, sindicatos y medios de comunicación.

Una desconfianza que surge de la constatación de vínculos del poder político con determinados intereses económicos, casos de corrupción, monopolio del poder y el descrédito moral debido al abuso de fórmulas de marketing aplicadas a la comunicación política (lo que se torna evidente durante procesos electorales).

Otro fenómeno investigado, y derivado precisamente de lo anterior, es la pérdida de representatividad que ha obligado al poder político a ceder espacio deliberativo al convocar comisiones para que, en búsqueda de posiciones consensuadas, se pronuncien respecto de un tema que genera divisiones en el cuerpo social, incluyéndose a la ciudadanía en los procesos de consulta.

En el desarrollo de la discusión no sólo pesa lo técnico (único elemento que tiende a prevalecer en sociedades donde predomina una sola corriente de pensamiento económico), sino también adquiere importancia lo emotivo, la búsqueda de empatías y la identificación con las necesidades sectorizadas del ciudadano común.

En este nuevo orden, los movimientos ciudadanos y ONG's desplazan a los partidos, y los voceros de movimientos sociales restan espacio y protagonismo a políticos y dirigentes gremiales. Asimismo, el late show o el talk show irrumpen en detrimento del clásico programa de análisis político. Las relaciones acusan otros efectos: afán de igualitarismo y horizontalidad en las relaciones que desarrollan los actores. Así entonces, la autoridad se erige en árbitro en aras de ordenar el debate y no en soberano.

Jean Mouchon hace especial énfasis en el surgimiento de los movimientos ciudadanos. Estos nuevos movimientos suelen no definir grandes objetivos, sino que, por el contrario, apuntan a conseguir resultados concretos frente a temáticas específicas. Estos movimientos no buscan ya sentar las bases de un progreso futuro, sino más bien a evitar los riesgos de un futuro incierto, en una era en que el título profesional ha dejado de ser garantía de movilidad social. A diferencia de lo que ocurre en los partidos políticos, su inclusión es espontánea y carece de rituales iniciáticos; sus acciones son mucho más simbólicas y buscan generar un golpe de efecto en las masas. Ante todo, el nuevo compromiso político es una manifestación y un hacer individual; ciertamente activo, pero más fragmentado y efímero.