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Universidad de Chile

Entrevista a la prof. Alicia Scherson

"Tenemos estudiantes, que aparte de ser cineastas, serán gente que va a intervenir en su medio social"

Entrevista a la prof. Alicia Scherson

La Subdirectora de la Carrera de Cine y Televisión de la Universidad de Chile habla de su experiencia en la enseñanza del cine y como realizadora, y de sus perspectivas respecto de la carrera en momentos en que en los cines del país se exhibe ¿Turistas¿, su segunda película.

En una doble labor –de realizadora y académica- se desempeña la Subdirectora de la Carrera de Cine y Televisión del ICEI, Prof. Alicia Scherson. Aunque no fue su primera profesión, la elección que hizo del cine – y luego de su enseñanza- tuvo que ver mucho con su experiencia de vida, la que finalmente la impulsó a partir a la Escuela Internacional de Cine y Televisión San Antonio de los Baños, Cuba, lugar donde dio sus primeros pasos cinematográficos, la que continuó perfeccionando luego en Estados Unidos. Entre los aspectos más importantes que la académica ha destacado de esta etapa se encuentra la recepción de nuevos contenidos y temáticas, además de los desafíos que constantemente se plantean en la Carrera de Cine y Televisión de la Universidad de Chile, tanto desde su enseñanza como desde la realidad de la industria y la realización en nuestro país. Tras el reciente estreno de su segunda película, Turistas, la académica plantea sus observaciones sobre la Carrera y sus proyecciones. 

-¿Cómo fue su llegada al cine?

Partí muy chica, pero entré primero a biología porque me interesaban las ciencias. Inmediatamente intenté “profesionalizarme” como bióloga, pero ya en tercer año estaba pensando totalmente en otras cosas. Tomé unos cursos, tomaba todos los CFG posibles. Luego tomé un curso un poco más largo de cine hasta que vi un aviso para postular a una beca a Cuba y me fui no más. Congelé y me fui dos años, pero después a la vuelta terminé biología. Ese fue mi máximo orgullo porque ya estaba con la cabeza en el cine, pero sabía que necesitaba una licenciatura, entonces me tomé el año y medio que me quedaba y terminé la carrera. 

- ¿Pero siempre con la vista en el cine?

Ya había estado dos años en Cuba, entonces ya estaba totalmente en el cine, pero tenía que terminar así que hice el esfuerzo. Después continué con postgrado en cine y así.  

-¿Cómo fue la vinculación con el ámbito académico?

Bueno, si uno quiere hacer cine en este país, es difícil vivir de eso. Como director no hay una industria que te contrate y te pague por dirigir cine, no existe. En todas las películas chilenas –comerciales y no comerciales- es el propio director el que es al menos coproductor de su película, no está asalariado durante el  proceso. Entonces, uno tiene que buscar otra manera, además porque son procesos muy largos. Ahí las opciones son dirigir publicidad o televisión, por ejemplo y a mí no me interesaba ninguna de esas opciones, en cambio la docencia siempre me ha interesado. Vengo una familia de profesores, mi abuela fue profesora normalista, mi tía también, tengo muchos profesores en mi familia. Además, uno tiene cierta personalidad pedagógica, que la descubre desde que es chico, cuando te gusta enseñarle a los compañeros, es algo bien natural. En Estados Unidos empecé a hacer clases. Cuando me gradué en el magíster, me quedé medio año allá haciendo clases en la Universidad para el pregrado de artes y cuando volví me puse inmediatamente a buscar trabajo de profesora. Di vuelta por hartas universidades y finalmente encontré acá, en la carrera que estaba recién en primer año. Me entusiasmó en términos de proyecto de formación. 

- ¿Cómo ha sido este proceso?, ¿cómo ha sido “enseñar” cine?

Creo que el cine, aparte de ser muchas otras cosas, es un arte. Entonces la enseñanza del Taller de Cine, que es lo que hago yo, como la enseñanza de cualquier arte, es muy subjetivo, es algo que le complica mucho a los alumnos al principio. Enseñar tiene mucho que ver con enseñarles el proceso creativo, el ponerse ellos mismos con sus propias maneras de sacar sus ideas adelante, y por supuesto, el apoyo técnico y estético más concreto. Más que nada lo que se ve en taller (su cátedra) es un ida y vuelta de trabajos y de opiniones para entender el fenómeno de cine como arte y de qué manera uno puede manejarlo mejor para cumplir tus propios objetivos. Se pueden enseñar muchas cosas, que en la carrera van apoyadas por todos los otros cursos de formación básica que dan todo un soporte teórico. Pero siempre es algo bien personal. Uno desarrolla una relación muy íntima también porque tienen que estar sacando sus historias, sus fantasmas. 

- La realización de Turistas fue paralela a tu labor académica, ¿cómo fue esta etapa?

Me dieron un permiso para irme de rodaje, que fue en noviembre del 2007. Desaparecí  por dos meses para la preproducción y el rodaje. Después, en la postproducción  –que es algo que se puede fragmentar- ocupé todo un mes de verano en que me fui al sur para hacer el montaje. A mi me gusta la combinación (de labores de cineasta y de académica) porque la vida del freelance es muy inestable, entonces tienes que tener tus propio horarios, tu propia disciplina del día, a qué hora te levantas, a qué hora trabajas. Si uno es poco desordenado –como soy yo- tener algo fijo, como es tener que hacer clases, donde tengo veinte y tanto alumnos que me esperan dos veces a la semana, si no llego, no funciona. Eso me ancla también y me permite organizar a vida mucho mejor.   

- Pero en términos de tu quehacer cinematográfico, ¿el hacer clases ha provocado algún cambio?

Sí, creo que te permite mantenerte siempre viendo muchos trabajos. Yo veo todos los cortos de veinte y tanto alumnos por lo menos un trabajo al mes. Estoy viendo mucho material, estoy en contacto con mucha información de lo que ellos ven también, de videos, de todo lo que se ve en youtube y hay un intercambio de cosas, descubrimientos. También, en el ejercicio de la docencia, debes poner tus ideas en términos más fáciles. Por eso me gusta hacer clases en primer año, porque te obliga a simplificar todas esas cosas que uno tiene en la cabeza, que parecen tan complicadas y tan abstractas. Creo que es súper útil para cualquier creador. 

- Respecto de la carrera de cine propiamente tal, ¿cuál es la evaluación que haces de la carrera?

Yo creo que es una carrera bien especial. Hay alumnos muy específicos que optan por la Universidad de Chile, alumnos valientes que optan por una carrera que no tiene todavía una generación de egresados. Eso habla de una decisión y de una independencia de los alumnos. No se van a la escuela probada, de moda, o que tiene los rostros, se vienen “a la Chile”, a una escuela de formación. Y eso ya te pone frente a una selección de alumnos con mucha personalidad, muy peleadores, cosas complicadas que son buenas. La formación teórica es muy importante. Toda la línea de formación básica en comunicación, eso que al principio no sabíamos bien cómo iba a funcionar, ahora, en cuarto año se ve que ha funcionado súper bien. Tenemos estudiantes articulados, que aparte de ser nuevos cineastas, van a ser académicos, pensadores, gente que va a intervenir en su medio social, van a tener actividades políticas, ser pequeños o grandes líderes. 

- ¿Qué  tipo de titulados se buscan?

Si una escuela se la jugara solamente a crear buenos técnicos y directores, está  asegurando una cantidad de desempleo increíble porque en realidad no hay trabajo de director de cine para la cantidad de graduados de las distintas escuelas privadas y públicas del país. Es inviable. Entonces es necesario formar gente que tenga capacidad de autogestión, intereses académicos, que sepa escribir, que sepa articular sus ideas, que tenga intereses sociales, para que sea un universitario con mucha más posibilidades -no sólo ya de empleo, sino de vida- que una persona que simplemente aprendió dirección de cine o fotografía. Eso es una ventaja más global, de universidad más completa. También creo que todavía quedan cosas por recorrer, por definir y por perfilar en la carrera, como cualquier escuela nueva. Pero desde un principio encuentro que está súper potente el proyecto. 

- Desde su cargo de Subdirectora, ¿cuál es la visión que tiene de la Carrera de Cine y Televisión a largo plazo?

Hace falta primero sacar la primera generación y poder hacer una evaluación retrospectiva de cómo estamos haciéndolo. Algunos de los proyectos que tenemos en relación a la carrera es incorporar más a los nuevos medios, incorporar de manera más concreta las televisiones comunitarias. Creo que también hay que incorporar la teoría específica de cine, estudios en cine, para aumentar las opciones, que realmente haya una opción de teoría de crítica y de historia del cine dentro la universidad.  

- Respecto del área de televisión en la carrera, ¿cómo ve esa área?

Yo creo que en el tema de la televisión, con la nueva norma de televisión digital, se van a multiplicar las posibilidades de hacer, y a nosotros no nos interesa meramente como un empleo, sino que sobre todo porque los estudiantes de acá puedan pensar una nueva televisión. Estamos todos de acuerdo con que la televisión pública no es buena en este país. Es muy deficiente sobre todo porque sigue los mismos patrones de la televisión del mercado y no hay mucho espacio para la innovación, entonces creo con la multiplicidad de canales va a haber ese espacio. Lo importante entonces, más que los alumnos sepan en concreto manejar un switch, es que tengan la capacidad intelectual para la formación de nuevos formatos, de nuevos contenidos y que inventen una televisión que no existe. Pienso que eso se va a generar a partir de la otra formación teórica, práctica, estética y creativa que están teniendo. Aquí no nos interesa ninguno de los géneros, ni televisión ni ficción ni documental que sigan una fórmula porque eso no es importante a nivel universitario. La idea es que salgan generaciones voluntariosas, creativas e independientes, que puedan proponer una televisión de vanguardia. Eso también porque todos los que trabajamos acá, que somos creadores aparte que profesores, tenemos esa puesta por la experimentación y por la innovación.

Sobre Turistas
Actualmente la prof. Alicia Scherson se encuentra promocionando su película Turistas, la segunda luego de Play (2005), largometraje reconocido en diversos festivales internacionales, entre ellos, el de Valdivia, Tribeca, Karlovy Vary, Montreal Films du Monde, IndieLisboa y el de la Habana, Cuba y exhibido en Latinoamérica y Europa. Junto a esto, se encuentra preparando una nueva realización titulada El Futuro, basada en la obra Una novelita lumpen del escritor chileno Roberto Bolaño. En relación con esta etapa de estreno, la prof. Scherson explicó “que es como estar exponiéndose, ser juzgada y recibir los comentarios, promocionarse uno mismo que es algo más o menos desagradable, pero para lo que uno tiene que estar preparado también”. Existen otros momentos, expresó, que, a diferencia de este, son “introspectivos y solitarios, como por ejemplo el montaje”.