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Espacio de reflexión
La conferencia, impartida por la investigadora brasileña Carolina Amartal, analizó el papel de las televisiones extranjeras en la construcción de memorias y relatos internacionales sobre la dictadura chilena. Tambén abordó cómo documentales y registros audiovisuales contribuyeron a visibilizar la represión, fortalecer redes transnacionales de solidaridad y tensionar los intentos de legitimación internacional del régimen.
La Escuela de Postgrado y Educación Continua de la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, FCEI, dio el puntapié inicial de su año académico con la conferencia "Las televisiones extranjeras y la dictadura chilena: entre la institucionalidad y la clandestinidad", impartida por la investigadora brasileña Carolina Amartal el pasado miércoles 24 de junio.
La actividad, que contó con la presencia de la profesora María Eugenia Domínguez, vicedecana de FCEI, y los coordinadores académicos de los programas de magíster y diplomado, comenzó con las palabras del profesor Claudio Salinas, director de la Escuela de Postgrado y Educación Continua, quien revindicó la instancia como un espacio de reflexión sobre las problemáticas de la comunicación y la imagen.
“En FCEI y su postgrado tomamos posición: no buscamos producir estandarizadamente a los trabajadores y a las y los estudiantes. Buscamos generar espacios de producción crítica desde los distintos campos de experticias: ya sea la imagen audiovisual, la comunicación política y social. Espacios de reflexión y de saberes vitales, creemos, para intervenir en la sociedad de manera informada y problemática. Jamás con docilidad, aunque, como ya dijimos, es el propósito de muchos sectores políticos del país”, subrayó.
Luego, Carolina Amartal comenzó su exposición exponiendo el rol que tuvieron las cadenas de televisión extranjeras en la construcción de redes transnacionales de solidaridad tras el 11 de septiembre de 1973. “La solidaridad internacional con Chile debe ser entendida como consecuencia de algo mayor, dentro de un escenario de Guerra Fría y de movilizaciones globales donde la causa chilena se convirtió en una muy fuerte entre la juventud europea y los sectores progresistas”, apuntó.
En ese sentido, la investigadora explicó que el gobierno de la Unidad Popular fue observado como una experiencia política inédita, especialmente en Europa occidental donde fue interpretado como una posible “vía al socialismo” por sectores progresistas, socialistas y comunistas. Tras el golpe de Estado de 1973, “la circulación mundial de imágenes sobre la represión, la figura de Salvador Allende y acontecimientos como su funeral o la situación del Estadio Nacional contribuyeron a fortalecer redes de solidaridad y transformaron al caso chileno en una causa internacional”, añadió.
Así, uno de los ejes centrales de la conferencia fue el análisis de las cadenas de televisión extranjeras como actores fundamentales para registrar, difundir y disputar relatos sobre la dictadura, con ejemplos concretos como las imágenes del funeral de Pablo Neruda, que fueron posibles gracias al trabajo de corresponsales.
“A través de documentales y reportajes realizados antes y después del golpe, estas producciones permitieron visibilizar la situación chilena fuera del país, aunque muchas veces enfrentaron restricciones, censura y negociaciones con la dictadura. Algunos realizadores trabajaron en condiciones de clandestinidad o utilizando estrategias de subversión para documentar realidades que el régimen buscaba ocultar”, indicó la académica.
Por otra parte, Amartal abordó como en los años 80 Chile volvió a ocupar un lugar central en la prensa extranjera y en las producciones audiovisuales internacionales a través de los registros de las protestas contra la dictadura hechos por medios como Teleanálisis. “Estas producciones, pese a las restricciones y prohibiciones impuestas dentro del país, lograron circular nacional e internacionalmente, contribuyendo a visibilizar la realidad chilena y ampliar la difusión de imágenes sobre la resistencia social y política”.
La académica también destacó el carácter complejo de los documentales realizados durante este periodo, donde se cruzaban la clandestinidad, la negociación y las estrategias de subversión frente al control de la dictadura. “Realizadores chilenos exiliados, como Patricio Guzmán y Miguel Littín, participaron en producciones financiadas por televisoras extranjeras, utilizando distintos mecanismos para registrar la realidad del país. Estas obras evidenciaron las tensiones entre los intentos del régimen por proyectar una imagen favorable al exterior y los esfuerzos de cineastas y periodistas por documentar las violaciones a los derechos humanos y la oposición interna.”
Finalmente, la conferencia relevó la importancia del patrimonio audiovisual internacional para la reconstrucción de la memoria histórica de Chile, donde archivos, cinetecas y museos han desarrollado esfuerzos para recuperar y digitalizar materiales dispersos en distintos países, permitiendo el acceso a documentales que muestran las múltiples miradas sobre la dictadura. “Estas producciones no solo tuvieron un valor testimonial, sino también un impacto diplomático, al dificultar la legitimación internacional de la Junta Militar y contribuir a la movilización de redes de apoyo y defensa de los derechos humanos”, concluyó.
La Dra. Amaral es Doctora en Historia Social y Magíster en Estética e Historia del Arte por la Universidad de São Paulo (USP), institución donde además cursó un posdoctorado en Cine, sumado a un posdoctorado en Historia por la UNICAMP. Actualmente, se desempeña como Profesora de Historia en el Instituto de Relaciones Internacionales de la USP y es investigadora de la Maison du CNRS en dicha casa de estudios, dentro del eje de circulaciones y espacios transnacionales.
Su destacada trayectoria internacional incluye roles como investigadora visitante en la Université Paris-Saclay, profesora visitante en la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y fellow en la Universidad de Hamburgo. Sus investigaciones abordan fundamentalmente la Historia Transnacional, la Historia de la Cultura y de América, con especial énfasis en las relaciones entre América Latina y Europa durante las décadas de los 60 y 70.
María Paz Donoso, Dirección de Extensión y Comunicaciones FCEI U. de Chile