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La más antigua del país
El hito reunió a distintas generaciones que celebraron la formación periodística en la Casa de Bello con la conmemoración de los 60 años de la generación “Mario Planet, el lanzamiento de la cuarta edición del libro “Para que nadie quede atrás y el develamiento de un mural en homenaje al egresado Máximo Gedda.
La Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile conmemoró sus 73 años con el lanzamiento de la cuarta edición del libro Para que nadie quede atrás, la celebración de los 60 años de la generación “Mario Planet” que ingresó en 1966 y un homenaje a Máximo Gedda, egresado detenido-desparecido en 1974.
La ceremonia, que se realizó el pasado 27 de abril, reunió a ex alumnos de varias generaciones, quienes rememoraron viejos tiempos en una instancia cargada de nostalgia. El profesor José Miguel Labrín, director de la Escuela de Periodismo, afirmó que “setenta y tres años no representan únicamente una mera línea de tiempo: son, ante todo, la acumulación de experiencias, debates intelectuales, transformaciones sociales y aprendizajes colectivos que han contribuido de manera decisiva al desarrollo del periodismo y de la comunicación en nuestro país”.
En esa línea, añadió que “esta conmemoración adquiere un significado particular porque nos convoca desde el encuentro entre generaciones. Nos encontramos aquí quienes hemos transitado distintos momentos históricos, formados bajo contextos políticos, tecnológicos y culturales diversos, pero unidos por una misma tradición universitaria y por una comprensión compartida del periodismo como un servicio público.”
Después vino la proyección del testimonio de Claudio Bueno -fallecido en 2025- sobre la primera clase impartida el 20 de abril de 1953. Luego, miembros de la generación de 1975 -que el año pasado cumplió 50 años desde su ingreso- donaron un galvano de agradecimientos y, posteriormente, el evento continuó con el lanzamiento de la cuarta edición del libro Para que nadie quede atrás, editado por Gustavo González -ex director de la Escuela de Periodismo- quien dio cuenta de las novedades de esta publicación en homenaje a egresados ya fallecidos, con las nuevas semblanzas de Lidia Baltra, Hernán Miranda Casanova, María Eugenia Saúl, María Eugenia Borel, Juan Guillermo Mellado, Carmen Grandé Alonso, Juanita San Martín, Basko Asún Salazar, Eduardo Rodríguez, Anita Martínez, Osvaldo Navas y Miguel Mata Chacín.
Junto a ello, agradeció “una vez más a las y los periodistas de nuestra Universidad de Chile que han contribuido con sus artículos a este libro, que ya suma más de 70 biografías, reseñas o historias de vida de quienes, desde la academia y el estudiantado, han recorrido los 73 años de la escuela, desde la calle Los Aromos hasta el Campus Juan Gómez Millas, pasando por la calle Belgrado, que hoy lleva el nombre de José Carrasco Tapia. Este libro nació como un complemento de Vendedores del Sol, del profesor Alejandra Cabrera, y de Morir en la Noticia, de Ernesto Carmona”.
Tras la presentación del libro, fue el turno del homenaje a Máximo Gedda, egresado de la generación de 1966 y desaparecido por la dictadura cívico militar el 16 de julio de 1974. Con el fin de recordar su figura, el profesor Manuel Calvelo dedicó a unas palabras a quien fuera parte del equipo inicial de realizadores de Televisión Nacional de Chile.
“Conocí a Máximo cuando se presentó como candidato a la formación de los primeros realizadores de Televisión Nacional de Chile. No creía en la objetividad, somos siempre subjetivos, pero sí creía en la imparcialidad y en contextualizar la noticia para dar diversas opiniones. En otras palabras, cómo hacer una televisión que sea recreativa, sin ser grosera, ni chabacana. Esa fue una de las cosas que aprendió Máximo Gedda en ese curso. El respeto por las opiniones de los demás”, expresó.
En ese sentido, llamó a valorar su legado “y qué tenemos que hacer para que lo que dejó siga adelante. Porque estamos en un momento crítico. Se ha entronizado la barbarie. ¿Qué haría Máximo en este caso? Bueno, tal como lo planteábamos y lo discutimos cuando él hacía información en Televisión Nacional de Chile, para que un evento sea noticia tiene que cumplir cuatro condiciones: Deben darse los antecedentes, hablarse de las consecuencias, hablarse de los sujetos implicados en el evento y hablarse del campo socioeconómico en el cual se da el evento y a quién beneficia. Planteaba además que un buen comunicador no inventa cosas, sino que toma la palabra de unos para que llegue a otros. Comunicar comunis facere, hacer juntos”, concluyó.
En la ocasión también se exhibió el testimonio del realizador Francisco Gedda, hermano de Máximo. “Es la muerte que más ha llorado la familia y que nos ha acompañado por más de 50 años, pero también ha inspirado nuestro trabajo de comunicación social. Todo lo que hemos hecho como familia, Al sur del mundo o Frutos del País, ha sido continuar su ruta y el sentido profundo de un homenaje a Máximo Gedda no es de llorar su muerte, sino de continuar sus creencias, su visión del mundo, su empatía con los más necesitados, con los que se habían movilizado políticamente durante la Unidad Popular y no podían irse de Chile”.
La ceremonia culminó con el develamiento del mural en recuerdo a Máximo Gedda, autoría de Patricio Albornoz Guerra, hijo de los egresados de Periodismo Patricia Guerra y Víctor Hugo Albornoz. Al respecto, el muralista agradeció “en especial a aquellos estudiantes que se detuvieron a preguntar quién era Máximo, que reportearon en su propia universidad”.
El libro Para que nadie quede atrás está disponible aquí
Revisa en el video los detalles de la ceremonia
María Paz Donoso, Dirección de Extensión y Comunicaciones FCEI U. de Chile
Fotografías: Rodrigo Henry Gálvez